El costo invisible



Todos quieren el fuego, pero nadie la quemadura.
La cima, pero sin lodo en los pies.
La sanación, pero sin entrar a la herida.
El amor, sin exponerse al temblor.

Se habla de costos y se piensa en plata.
Pero hay precios que no se pagan en billetes:
se pagan con silencio, con espera, con noches sin respuestas.
Se pagan con vértigo, con cuerpo cansado, con preguntas que no cierran.

¿Querés entenderte? Pagá con sinceridad brutal.
¿Querés salir del mismo círculo? Pagá con decisiones incómodas.
¿Querés cambiar? Pagá con duelo: dejar algo atrás, sin saber qué viene después.

Lo invisible también factura.
Y si no lo pagás a conciencia, el alma te lo cobra con intereses.
Lic. Constanza Depetris 

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