Depresión
¿Por qué tantas personas se sienten vacías, sin ganas, tristes o desconectadas?
Hoy, a eso se le llama “depresión”. Pero más allá del nombre, muchas veces lo que sentimos no tiene que ver con estar "enfermos", sino con cómo está armada nuestra vida, nuestro mundo, nuestros vínculos, lo que se espera de nosotros.
Vivimos en una época que nos exige estar bien todo el tiempo. Hay un mandato constante:
"Tenés que ser feliz, estar motivado, hacer lo que te gusta, disfrutar, tener éxito, estar bien con tu cuerpo, tener pareja, tener amigos, tener un propósito."
Y si no podés, algo está mal con vos.
Ese mensaje, repetido hasta el cansancio, puede volverse insoportable.
¿Y si no tengo ganas de nada? ¿Si me siento vacío? ¿Si todo me pesa?
Lo que suele aparecer es un sentimiento de fracaso o de culpa: “¿Por qué no puedo estar bien si tengo todo?” o “¿Por qué a mí me cuesta tanto?”.
Pero tal vez el problema no está en vos.
Tal vez el problema es este mundo que nos vende que la felicidad es una obligación y que si no la alcanzás, estás fallando.
Ese modelo no deja lugar al deseo verdadero de cada uno. Te dice lo que “deberías” querer, lo que “tendrías” que sentir, y te aleja de tu propio camino.
¿Dónde queda el deseo?
Muchas veces la tristeza, el vacío o la llamada "depresión" aparecen cuando dejamos de escuchar lo que realmente queremos, cuando nos desconectamos de eso que nos hace bien, o cuando nos forzamos a vivir una vida que no elegimos.
No se trata solo de un desequilibrio químico.
Se trata de un dolor existencial.
Una sensación de estar fuera de lugar, de no tener sentido, de estar cumpliendo con todo pero sin alma.
Lic. Constanza Depetris
Comentarios
Publicar un comentario