La depresión no es falta de voluntad
No es que no le pongas ganas.
No es que seas débil.
Tampoco es estar triste y ya.
Es una señal.
Una forma en que el cuerpo y el alma dicen: "Ya no puedo más con esto."
Vivimos en una época que exige que estemos bien.
Siempre motivados. Siempre felices. Siempre haciendo.
Hay una presión constante: tenés que disfrutar, tenés que rendir, tenés que poder.
Y si no podés, sentís que estás fallando.
Pero, ¿y si no es un problema tuyo?
¿Y si el problema es ese modelo de vida que no deja espacio para el malestar?
¿Ese sistema que te llena de exigencias, pero te vacía por dentro?
La depresión muchas veces aparece cuando el deseo se apaga.
Cuando ya no sabés para qué estás haciendo lo que hacés.
Cuando todo pierde sentido, incluso lo que antes te importaba.
No es una debilidad.
Es un límite. Un freno. Un mensaje.
¿Qué hacer con eso?
No se trata de buscar soluciones mágicas.
Ni de empujarte a estar bien a la fuerza.
Se trata de escucharte.
De entender qué te pasa.
De encontrar algo de lo tuyo en medio de tanto ruido.
Eso es lo que ofrece el psicoanálisis:
Un espacio para que puedas decir.
Para que lo que sentís tenga lugar.
Y para que, desde ahí, empiece a moverse algo distinto.
Lic. Constanza Depetris
Comentarios
Publicar un comentario