No estás triste porque sí
Hay un cansancio que no se arregla con dormir.
Una tristeza que no pasa con meditación ni con pastillas.
Un vacío que no se llena con series, con viajes, con likes.
No es flojera.
No es falta de voluntad.
No es que estés haciendo algo mal.
Vivimos en un mundo que te exige estar bien.
Todo el tiempo.
Ser feliz. Ser productivo. Tener ganas. Tener energía. Tener sueños. Tener un cuerpo. Tener una pareja. Tener un propósito. Tener éxito.
Y si no lo tenés, parece que el problema sos vos.
Pero, ¿y si el problema es el mundo que te pide tanto?
¿Y si la tristeza no es una falla, sino una señal?
Una forma en que tu alma te dice: “Así no puedo seguir”.
Un llamado a frenar, a preguntarte:
¿Qué quiero yo?
¿De verdad esto es lo que quiero hacer, ser, vivir?
La tristeza, el desgano, la angustia, no son errores del sistema.
Son lo más honesto que tenés.
Es tu cuerpo, tu mente, tu corazón, gritándote que algo no va más.
Y eso no se cura tapándolo, ni negándolo, ni culpándote
Se cura con verdad.
Con espacio para escucharte.
Con tiempo para encontrarte.
Con alguien que no te pida que seas feliz, sino que te acompañe a descubrir tu deseo, eso que todavía no dijiste.
Eso que está por debajo de lo que el mundo espera de vos.
No estás roto.
Estás intentando vivir.
Y eso, en este mundo, ya es muchísimo.
Lic. Constanza Depetris
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