Y vos?
No sé bien cómo llegaste hasta acá. Tal vez por curiosidad. Tal vez por cansancio. O porque algo en vos hace tiempo que viene pidiendo una pausa. Y si te digo la verdad, yo también estuve ahí. En esa especie de ruido interno que nadie más parece oír. En esa soledad que no se cuenta porque da vergüenza admitirla. Como si doler estuviera mal. Pero… ¿vos también te diste cuenta? Que algo cambió. Que las relaciones ya no se sienten como antes. Que el amor se volvió un campo minado donde uno no sabe si va a ser querido o usado. Donde dar se confunde con perder y querer parece dejarte más solo todavía. ¿No te cansaste de eso? De dar más de lo que recibís. De aguantar lo que no deberías. De creer que si hablás de lo que te duele, vas a molestar. De pensar que merecés menos porque así te trataron. Hay formas de violencia que no dejan marcas en la piel, pero te van apagando de a poco. Te convencen de que lo normal es que no te escuchen, que lo lógico es que siempre seas vos quien se...